¡Hola a todos y bienvenidos a este nuevo espacio! Tenía muchas ganas de abrir este blog para compartir con vosotros mis aventuras universitarias, los proyectos en los que me meto y todo lo que pasa más allá de las aulas. Y para el primer artículo, qué mejor que empezar con una experiencia que me sacó por completo de mi zona de confort: mi participación en el concurso BUGAMAP.
Si estudias algo relacionado con la empresa, las finanzas o simplemente te van los retos estratégicos, seguro que te suena. Para los que no, os cuento cómo fue competir en este simulador de negocio de la Fundación MAPFRE.
¿Qué demonios es BUGAMAP?
Las siglas significan Business Game MAPFRE. Básicamente, es un simulador empresarial de gestión de seguros. Nos dividieron en equipos y a cada uno nos dieron las riendas de una compañía aseguradora virtual.
El objetivo era competir entre nosotros en un mercado simulado. Teníamos que tomar decisiones estratégicas de alto nivel en tiempo récord:
- Fijar los precios de las pólizas (las primas).
- Decidir cuánto invertir en publicidad y marketing.
- Gestionar las inversiones financieras de la empresa.
- Prever los riesgos y analizar los resultados de la competencia.
Vamos, que por unas horas nos convertimos en los directores generales y financieros de una gran empresa, con toda la presión que eso conlleva.
La experiencia: Estrategia, números y mucha tensión
Entrar a un concurso así impone un poco al principio. Te encuentras con pantallas llenas de datos, gráficos y balances que tienes que interpretar rápido para tomar la siguiente decisión antes de que se agote el tiempo.
Lo más divertido (y estresante) era ver cómo una sola decisión tuya cambiaba por completo tu posición en el ranking en la siguiente ronda. Si arriesgabas demasiado, podías perder cuota de mercado; si eras demasiado conservador, los otros equipos te pasaban por la izquierda.
Aunque íbamos a competir, el ambiente entre los compañeros de la universidad fue genial. Hubo debates intensos dentro del equipo (“¡que no bajemos los precios todavía!”, “¡hay que meter más en publicidad!”), café para mantener la concentración y muchas risas cuando veíamos los resultados de las simulaciones.
Mis tres grandes aprendizajes del concurso
Aunque al principio parecía un juego de números, BUGAMAP me enseñó cosas que no se aprenden solo leyendo un libro de texto:
- La importancia de la visión global: En una empresa, finanzas, marketing y operaciones no van por libre; si tocas una pieza, se mueve todo el tablero.
- Tomar decisiones bajo presión: El tiempo vuela y analizar el mercado rápido pero con cabeza es una habilidad brutal.
- Trabajo en equipo real: Escuchar la estrategia de tu compañero y llegar a un acuerdo en dos minutos es el verdadero reto.
Participar en BUGAMAP fue el “pistoletazo de salida” que me animó a apuntarme a más cosas en la universidad (como los hackatones o el voluntariado, de los que os hablaré en los próximos posts). Sin duda, una experiencia 100% recomendable.
¿Habíais oído hablar de este simulador? ¿Os molaría tomar las decisiones de una gran empresa por un día? ¡Contadme en los comentarios y nos vemos en el próximo artículo!